Linea Nacional
miércoles, 17 de agosto de 2011
Casi una mesa en Necochea
Duhalde puede darse por satisfecho, fue el más votado en 969.464 km2 de los 3.761.274 km2 del país. Nada mal,¿no? aunque fuentes extraoficiales indican que esto se debería a la gran inmigración de pingüinos a Atamisqui
viernes, 1 de julio de 2011
Postales peronistas
![]() |
| Peronistas antes de Perón |
![]() |
| Perón Pueblo |
![]() |
| Amor |
![]() |
| Inicios |
![]() | |
| Perón Salud |
![]() | |
| General A caballo |
![]() |
| General en pochoneta |
![]() |
| Peron ausente/Perón Presente |
![]() |
| Perón Cooke |
![]() |
| Resistentes |
![]() |
| Dignidad |
![]() |
| Perón volvió |
![]() |
| Perón Primavera |
![]() |
| Perón oscuro |
![]() |
| Perón Grande |
![]() | |||||||||||||||||||||
| Perón Esperanza |
![]() | |
| Perón Dolor |
![]() |
| Muchacha peronista CON TODO Y MÁS, A 37 AÑOS SEGUIMOS GRITANDO VIVA PERÓN!!! |
jueves, 30 de junio de 2011
Pitonisas
La otra vez cuando ví los resultados que el Frente Renovador obtuvo en Misiones recordé una notra que había leido, algunavez, de la columnista Susana Viau en Clarin en la que comparaba a esa provincia con el estado de Ohio...ioi. Decía la ex camarada, ex guerrillera, ex Crítica (a la Argerntina), que quien gana Ohioioi en Yanquiandia gana las presidenciales. Por primera vez espero que un vaticinio clarinista se cumpla.
Debo agradecer al compañero de El politólogo que me permitió llegar a este perlita.
- MAURICE CLOSS - FRENTE RENOVADOR: 77,71%
- RICARDO ANDRUSZYSZYN - Frente de la Esperanza: 5,26%
- RICARDO BIAZZI - Partido Agrario y Social: 4,22%
- LUIS PASTORI - UCR: 3,55%
Debo agradecer al compañero de El politólogo que me permitió llegar a este perlita.
martes, 21 de junio de 2011
Habemus Candidata (posta)
Esperabamos la confirmación de al compañera en la línea de avance actual. Por eso esto no es una sorpresa para nosotros, aunque demostró que alguna sorpresa para la señora gorda (no por lo obesa, sino por la grasa que tiene en el cerebro).
de esta manera Cristina cnfirma, con gran lucidez, algo que ya estaba claro desde el 28 de octubre. Aquí no se baja nadie ni por miedo, ni por tristeza (que la hay). Acá todos arriba (y a seguir sumando que el para seguir avanzando con las medidas necesarias para la patria justa: coparticipación obrera a las ganancias empresariales, ley de servicios financieros, nueva ley de enseñanza universitaria, reforma de la carta orgámica del BCRA, afirmación del Banco del Sur, incremento del acceso a los jóvenes a vivienda y trabajo en blanco.
Cuatro años más para ser el puente que una a la generación dirigente, que supo reconstruir un país azotado reivindicando banderas manchadas por los chacales y sus cómplices, con los jóvenes que debemos demostrar de estar a la altura de lo que el tiempo demanda. Cuatro años para seguir soñando, pero fundamentalmente para seguir trabajando e la cosntrucción del proyecto nacional.
sábado, 11 de junio de 2011
Martires y verdugos
Estos son dos de los documentos históricos más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Cada compañero debiera hacer el esfuerzo de leerlos para tener conciencia de lo que se juega la patria a cada instante cuando el movimiento nacional es atacado. También son testimonios imprescindibles para ver la calidad de tipos que se pusieron al servicio del pueblo y entregaron todo sin pedir nada en estas horas en que se bastardea a otras compañeras desde las páginas canallas de los eternos cómplices de la entrega, la muerte y la mentira. Nosotros quisimos simplemente tener héroes, ellos los hicieron mártires al tiempo que se hacían verdugos.
“Querida mía:
Con más sangre se ahogan los gritos de libertad. He sacrificado toda mi vida para el país y el ejército, y hoy la cierran con una alevosa injusticia.
Sé serena y fuerte. Dios te ayudará y yo desde el más allá seguiré velando por ustedes. No te avergüences nunca de la muerte de tu esposo, pues la causa por la que he luchado es la más humana y justa: la del Pueblo de mi Patria.
Cuida mucha a Susanita, y que después de este amargo trance encuentren resignación y mucha felicidad. Tenemos muy buenos amigos; confía en ellos, yo les he pedido que te ayuden.
Muchas cosas tendría que decirte pero las sintetizo en una sola; me has hecho muy feliz y por ello me voy de la vida con esa serenidad que me has sabido inspirar siempre. Despídeme de todos: de tu mamá que tan buena ha sido conmigo. Te deseo mucha resignación. Sé fuerte y continúa la vida con mi recuerdo y con la frente alta, pues de nada debemos avergonzarnos.
Hoy se difama la honra y el honor; pero yo he procedido siempre con integridad. Solo pienso, que no terminamos nuestra obra en común: la felicidad de nuestra querida hija. A ti te queda el hacerlo. Sé fuerte para ello. Y por eso debes hacer frente a la vida con entereza y mucha confianza en tus fuerzas, que las sé muchas.
No me dan tiempo ni siquiera a despedirme de ti con un gran beso. Aquí te lo envío. Pongo en él mi corazón, que ha sido siempre de mi mujercita querida. En los últimos momentos no quiero tener amargura con los hombres que se olvidan de todo lo que es humano.
Mi viejita, perdóname este final de nuestra vida. Pido a Dios que te reconforte pronto para seguir luchando por nuestra hija y por vos misma. Un tropel de emocionadas palabras son las de mi despedida definitiva. Que Dios te proteja y en la resignación encuentres alivio a esta tortura. Besos y besos de tu Juanjo. Adiós mi amor”.
Juan José
Carta del General Valle al General Aramburu antes de ser fusilado
Buenos Aires, 12 de junio de 1956
Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado. Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y militares, movidos por ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido. Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta. Así se explica que nos esperaran en los cuarteles, apuntándonos con las ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mi bastaba. Pero no, han querido ustedes escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez mas su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos.
Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija a través de sus lágrimas verán en mi un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen o les besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus víctimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados.
Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.
La palabra "monstruos" brota incontenida de cada argentino a cada paso que da.
Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las Instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos, sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95 por ciento de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada. No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.
Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija a través de sus lágrimas verán en mi un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen o les besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus víctimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados.
Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.
La palabra "monstruos" brota incontenida de cada argentino a cada paso que da.
Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las Instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos, sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95 por ciento de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada. No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.
Es asombroso que ustedes, los más beneficiados por el régimen depuesto, y sus más fervorosos aduladores, hagan gala ahora de una crueldad como no hay memoria. Nosotros defendemos al pueblo, al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría, y un liberalismo rancio y laico en contra de las tradiciones de nuestro país. Todo el mundo sabe que la crueldad en los castigos la dicta el odio, sólo el odio de clases o el miedo. Como tienen ustedes los días contados, para librarse del propio terror, siembran terror. Pero inútilmente. Por este método solo han logrado hacerse aborrecer aquí y en el extranjero. Pero no taparán con mentiras la dramática realidad argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de ustedes.
Como cristiano me presento ante Dios que murió ajusticiado, perdonando a mis asesinos, y como argentino derramo mi sangre por la causa del pueblo humilde, por la justicia y la libertad de todos no sólo de minorías privilegiadas. Espero que el pueblo conocerá un día esta carta y la proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable. Así como nadie podrá ser embaucado por el cúmulo de mentiras contradictorias y ridículas con que el gobierno trata de cohonestar esta ola de matanzas y lavarse las manos sucias en sangre. Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos.
Viva la Patria.
Juan José Valle
Buenos Aires, 12 de junio de 1956
Buenos Aires, 12 de junio de 1956
miércoles, 8 de junio de 2011
Principios radicales
El 24 de Abril Leopoldo Moreau publicada esta entrada en su página de facebook como respuesta al adversario de la interna Ernesto Sanz
Respuesta a Sanz
de Leopoldo Moreau, el Domingo, 24 de abril de 2011 a las 17:24
![]() |
| Contubernio |
domingo, 29 de mayo de 2011
Betty Sarlo y el deleite pequebus
Aqui les pego una nota escrita por la intelectual a la que ahora rinden loas propios y extraños por espetar un "Conmigo No". A mi personalmente no me jode que La Nación la ponga en un altar y le de lugar en sus tapas, de última hace mucho ya se quien es La Nación.
Me extraña de cumpas que ahora acompañan que paracen angelarse detrás de la participación de la escritora en un programa de TV y comienzan a ennaltecerla como la "gran Intelectual" que nos hace reflexionar y toda la comparsa sarasa. Sarlo es una talentosa critica literaria que en política solo sabe denostar,y que legitima las barbaridades que dice en base al capital cltural que acumuló en otros campos. Así puede cambiar de piel según la critica sea política o sea cultural.
Opinión
Fue una provocación
Por Beatriz Sarlo
Para LA NACION
Noticias de Opinión: anterior | siguiente
Jueves 27 de marzo de 2008 | Publicado en edición impresa
A una señora que caminaba con su cacerola y su hija de seis o siete años le sugerí que se fuera porque iban a empezar las piñas. La señora quedó estupefacta, porque no sabía, ni nadie sabía en la Plaza de Mayo, que en el Obelisco ya le habían roto la cara a un manifestante. Que se venían las piñas era evidente para cualquiera que hubiera participado en alguna manifestación de los años setenta, experiencia que probablemente no realizó la mayoría de los que estaban allí en un comienzo.
La Plaza estaba llena de gente que, por los motivos más diversos, se había sentido provocada por el discurso de Cristina Fernández de Kirchner. No había grupos organizados, sino caceroleros autoconvocados en una linda noche de verano; tampoco había mucha oligarquía, salvo que para ir a la Plaza hubieran tomado en préstamo la ropa de algún subalterno de sus prósperas empresas.
Hablé con gente de San Telmo y Barracas que, por lo general, no vende soja a futuro en los mercados internacionales. O hijos de chacareros que estudian en las universidades porteñas y no viven como aristócratas. Cuando terminaba la noche por huida y dispersión, una mujer de la edad de la Presidenta dijo: “No creo que esta mujer haya sido una dirigente política en su juventud, porque yo estaba en la política y discutir con los JP era difícil. Había que ganarles, mientras que esta mujer me parece que nunca le ganó a nadie una discusión mano a mano”.
En la Plaza de Mayo no se oyeron gritos pidiendo que se fueran todos, como los que transmitió la televisión desde Olivos, cuya concurrencia parecía mucho más ajustada a las clases pudientes que la que estaba en la Plaza. Cuando entraron los kirchneristas, sus columnas, que habían llegado con banderas argentinas, estandartes rojos y negros de la JP y el gran cartel contra la Sociedad Rural, avanzaron por Avenida de Mayo casi hasta la altura del Cabildo.
Los fotógrafos y camarógrafos formaron para hacer su trabajo y durante casi media hora fueron la línea providencial que separó en dos a los manifestantes enfrentados. La policía de Aníbal Fernández formaba en la calle Perú, con una disposición difícil de descifrar.
A un militante de D’Elía que me saludó le dije: “Esto es una provocación”. No entendió, y por cinco minutos discutimos: una provocación significa que un grupo organizado irrumpe en la manifestación de otro grupo para romperla, si es necesario con violencia. Le dije: “En la tradición progresista, la provocación fue un acto político despreciable, atribuido casi siempre a la policía o a los enemigos de clase. Hoy, en cambio, los provocadores son ustedes”.
Los manifestantes de la Plaza no tenían cultura de enfrentamiento físico (ni siquiera parecía que tuvieran cultura de cancha). Jóvenes que podrían haber reaccionado con cierta resistencia física salían disparando por la calle San Martín o corrían por Avenida de Mayo hacia la Diagonal. En poco rato quedó claro que la Plaza les pertenecía a D’Elía y a Pérsico. El que haya asistido a cualquier enfrentamiento por el espacio público sabe que podría haber habido mucha más violencia si los manifestantes solidarios con el campo hubieran resistido sólo un poco a los kirchneristas.
Para el peronismo, la ocupación de la Plaza de Mayo tiene una carga simbólica enorme, cuya larga historia comienza el fundacional 17 de octubre de 1945.
Pérsico y D’Elía responden a una tradición que no hay que subestimar ni pensar que es totalmente instrumental: hay destellos de memoria y de identidades en conflicto, además de provocación e impunidad.
El 1° de mayo de 1974, los montoneros retiraron sus columnas de la Plaza de Mayo después de desatar una guerra de consignas mientras Perón estaba hablando. Se retiraron al grito de que volverían victoriosos. En cada acto peronista de esos años, la disputa por los lugares en la Plaza entre juventud peronista y juventudes sindicales incluyó desde el cuerpo a cuerpo, que avanza ganando metros por presión física, hasta el enfrentamiento a golpes o con armas.
Los bosques de Ezeiza fueron escenario, en 1973, de una disputa por el espacio que comenzó la noche anterior a la llegada de Perón: nuevamente juventudes peronistas y juventudes sindicales se toparon para colocarse en las primeras filas frente al palco que el líder no llegó a ocupar.
Finalmente, ese gigantesco forcejeo que cubrió hectáreas terminó con un enfrentamiento armado: desde el palco, grupos de la derecha peronista, que luego serían parapoliciales, tirotearon a los de abajo, donde también había algunas armas.
Si Cristina Fernández de Kirchner no ignora esta historia (o no la olvidó en los años pasados en Santa Cruz), debió elegir con más cuidado las palabras de su discurso del martes, que empezó así textualmente: “Las imágenes que me tocó ver especialmente en Semana Santa, siempre Semana Santa ha sido emblemática para los argentinos, como si fuera una señal pegada en esta oportunidad a una de las peores tragedias que tiene la historia argentina, y que fue la del 24 de marzo de 1976. Señales, tal vez, que se toma la historia, la casualidad, pero lo cierto es que en estos cinco días, el último día fue 24 de marzo”. La Presidenta les dio línea a Pérsico y D’Elía, que a los gritos acusaron a los manifestantes de haber apoyado la dictadura militar.
Se dice que Cristina Fernández de Kirchner habla bien. Su discurso no lo prueba, si hablar bien significa algo más que hablar de corrido, no vacilar ni confundirse con los tiempos de los verbos.
El comienzo de su discurso, al señalar un vínculo entre las manifestaciones ruralistas actuales y el golpe de Estado de 1976 tuvo dos defectos graves. En primer lugar, se trató de una sugerencia, como si una cuestión de esta magnitud pudiera ser dicha al pasar, sin tomar en cuenta que va a ser escuchada como línea interpretativa que puede dar paso a las acciones y no como la ocurrencia de alguien que visualiza “señales” sin ton ni son.
No era el momento adecuado para que la presidenta de la República esbozara su tesis historiográfica sobre la complicidad de cualquier sector de la producción agraria con el golpe militar.
Por otra parte, cuando un político pronuncia un discurso de esa dureza debe saber que cada uno de sus párrafos puede tener efectos poco controlables sobre quienes se sienten atacados y quienes se sienten expresados por sus palabras. Cuando la gente de Pérsico y D’Elía entró en la Plaza de Mayo para desalojar a los manifestantes, la consigna gritada contra ellos asimilándolos a la dictadura militar había estado sugerida por las “señales” que creyó descubrir la Presidenta, emanadas de una clásica oposición “oligarquía versus pueblo” que palpita, desde hace cincuenta años, en el corazón del peronismo. No era momento para reactivarla.
No puede decirse con certeza si los grupos de Pérsico y D’Elía fueron enviados allí. Lo que parece cierto es que el discurso duro de la Presidenta, la insinuación de coincidencia, las “señales” intuidas y la irrupción de los piqueteros constituyen un dispositivo político, más allá de quienes se mueven dentro de sus engranajes o quienes creen que pueden manejarlo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






















