Linea Nacional

domingo, 29 de mayo de 2011

Betty Sarlo y el deleite pequebus

Aqui les pego una nota escrita por la intelectual a la que ahora rinden loas propios y extraños por espetar un "Conmigo No". A mi personalmente no me jode que La Nación la ponga en un altar y le de lugar en sus tapas, de última hace mucho ya se quien es La Nación.
Me extraña de cumpas que ahora acompañan que paracen angelarse detrás de la participación de la escritora en un programa de TV y comienzan a ennaltecerla como la "gran Intelectual" que nos hace reflexionar y toda la comparsa sarasa. Sarlo es una talentosa critica literaria que en política solo sabe denostar,y que legitima las barbaridades que dice en base al capital cltural que acumuló en otros campos. Así puede cambiar de piel según la critica sea política o sea cultural.


Opinión

Fue una provocación

Por Beatriz Sarlo
Para LA NACION

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Jueves 27 de marzo de 2008 | Publicado en edición impresa 

Estuve en la Plaza de Mayo más o menos a las once de la noche del martes. Poco después llegó una camioneta que transportaba un gran pasacalle con la leyenda “Sociedad Rural vergüenza nacional”.
A una señora que caminaba con su cacerola y su hija de seis o siete años le sugerí que se fuera porque iban a empezar las piñas. La señora quedó estupefacta, porque no sabía, ni nadie sabía en la Plaza de Mayo, que en el Obelisco ya le habían roto la cara a un manifestante. Que se venían las piñas era evidente para cualquiera que hubiera participado en alguna manifestación de los años setenta, experiencia que probablemente no realizó la mayoría de los que estaban allí en un comienzo.
La Plaza estaba llena de gente que, por los motivos más diversos, se había sentido provocada por el discurso de Cristina Fernández de Kirchner. No había grupos organizados, sino caceroleros autoconvocados en una linda noche de verano; tampoco había mucha oligarquía, salvo que para ir a la Plaza hubieran tomado en préstamo la ropa de algún subalterno de sus prósperas empresas.
Hablé con gente de San Telmo y Barracas que, por lo general, no vende soja a futuro en los mercados internacionales. O hijos de chacareros que estudian en las universidades porteñas y no viven como aristócratas. Cuando terminaba la noche por huida y dispersión, una mujer de la edad de la Presidenta dijo: “No creo que esta mujer haya sido una dirigente política en su juventud, porque yo estaba en la política y discutir con los JP era difícil. Había que ganarles, mientras que esta mujer me parece que nunca le ganó a nadie una discusión mano a mano”.
En la Plaza de Mayo no se oyeron gritos pidiendo que se fueran todos, como los que transmitió la televisión desde Olivos, cuya concurrencia parecía mucho más ajustada a las clases pudientes que la que estaba en la Plaza. Cuando entraron los kirchneristas, sus columnas, que habían llegado con banderas argentinas, estandartes rojos y negros de la JP y el gran cartel contra la Sociedad Rural, avanzaron por Avenida de Mayo casi hasta la altura del Cabildo.
Los fotógrafos y camarógrafos formaron para hacer su trabajo y durante casi media hora fueron la línea providencial que separó en dos a los manifestantes enfrentados. La policía de Aníbal Fernández formaba en la calle Perú, con una disposición difícil de descifrar.
A un militante de D’Elía que me saludó le dije: “Esto es una provocación”. No entendió, y por cinco minutos discutimos: una provocación significa que un grupo organizado irrumpe en la manifestación de otro grupo para romperla, si es necesario con violencia. Le dije: “En la tradición progresista, la provocación fue un acto político despreciable, atribuido casi siempre a la policía o a los enemigos de clase. Hoy, en cambio, los provocadores son ustedes”.
Los manifestantes de la Plaza no tenían cultura de enfrentamiento físico (ni siquiera parecía que tuvieran cultura de cancha). Jóvenes que podrían haber reaccionado con cierta resistencia física salían disparando por la calle San Martín o corrían por Avenida de Mayo hacia la Diagonal. En poco rato quedó claro que la Plaza les pertenecía a D’Elía y a Pérsico. El que haya asistido a cualquier enfrentamiento por el espacio público sabe que podría haber habido mucha más violencia si los manifestantes solidarios con el campo hubieran resistido sólo un poco a los kirchneristas.
Para el peronismo, la ocupación de la Plaza de Mayo tiene una carga simbólica enorme, cuya larga historia comienza el fundacional 17 de octubre de 1945.
Pérsico y D’Elía responden a una tradición que no hay que subestimar ni pensar que es totalmente instrumental: hay destellos de memoria y de identidades en conflicto, además de provocación e impunidad.
El 1° de mayo de 1974, los montoneros retiraron sus columnas de la Plaza de Mayo después de desatar una guerra de consignas mientras Perón estaba hablando. Se retiraron al grito de que volverían victoriosos. En cada acto peronista de esos años, la disputa por los lugares en la Plaza entre juventud peronista y juventudes sindicales incluyó desde el cuerpo a cuerpo, que avanza ganando metros por presión física, hasta el enfrentamiento a golpes o con armas.
Los bosques de Ezeiza fueron escenario, en 1973, de una disputa por el espacio que comenzó la noche anterior a la llegada de Perón: nuevamente juventudes peronistas y juventudes sindicales se toparon para colocarse en las primeras filas frente al palco que el líder no llegó a ocupar.
Finalmente, ese gigantesco forcejeo que cubrió hectáreas terminó con un enfrentamiento armado: desde el palco, grupos de la derecha peronista, que luego serían parapoliciales, tirotearon a los de abajo, donde también había algunas armas.
Si Cristina Fernández de Kirchner no ignora esta historia (o no la olvidó en los años pasados en Santa Cruz), debió elegir con más cuidado las palabras de su discurso del martes, que empezó así textualmente: “Las imágenes que me tocó ver especialmente en Semana Santa, siempre Semana Santa ha sido emblemática para los argentinos, como si fuera una señal pegada en esta oportunidad a una de las peores tragedias que tiene la historia argentina, y que fue la del 24 de marzo de 1976. Señales, tal vez, que se toma la historia, la casualidad, pero lo cierto es que en estos cinco días, el último día fue 24 de marzo”. La Presidenta les dio línea a Pérsico y D’Elía, que a los gritos acusaron a los manifestantes de haber apoyado la dictadura militar.
Se dice que Cristina Fernández de Kirchner habla bien. Su discurso no lo prueba, si hablar bien significa algo más que hablar de corrido, no vacilar ni confundirse con los tiempos de los verbos.
El comienzo de su discurso, al señalar un vínculo entre las manifestaciones ruralistas actuales y el golpe de Estado de 1976 tuvo dos defectos graves. En primer lugar, se trató de una sugerencia, como si una cuestión de esta magnitud pudiera ser dicha al pasar, sin tomar en cuenta que va a ser escuchada como línea interpretativa que puede dar paso a las acciones y no como la ocurrencia de alguien que visualiza “señales” sin ton ni son.
No era el momento adecuado para que la presidenta de la República esbozara su tesis historiográfica sobre la complicidad de cualquier sector de la producción agraria con el golpe militar.
Por otra parte, cuando un político pronuncia un discurso de esa dureza debe saber que cada uno de sus párrafos puede tener efectos poco controlables sobre quienes se sienten atacados y quienes se sienten expresados por sus palabras. Cuando la gente de Pérsico y D’Elía entró en la Plaza de Mayo para desalojar a los manifestantes, la consigna gritada contra ellos asimilándolos a la dictadura militar había estado sugerida por las “señales” que creyó descubrir la Presidenta, emanadas de una clásica oposición “oligarquía versus pueblo” que palpita, desde hace cincuenta años, en el corazón del peronismo. No era momento para reactivarla.
No puede decirse con certeza si los grupos de Pérsico y D’Elía fueron enviados allí. Lo que parece cierto es que el discurso duro de la Presidenta, la insinuación de coincidencia, las “señales” intuidas y la irrupción de los piqueteros constituyen un dispositivo político, más allá de quienes se mueven dentro de sus engranajes o quienes creen que pueden manejarlo

jueves, 14 de abril de 2011

Angel de la soledad

“¿Y cuál es el reproche ético? Esto es transparente, estoy orgulloso de tener como asesor a ex gobernador”, se defendió ayer el jefe del bloque radical, Gerardo Morales, y recordó que también Rodolfo Terragno es asesor del bloque.
Rozas es vicepresidente de la UCR, pero quedó a cargo de la presidencia cuando Ernesto Sanz pidió licencia a fines de enero pasado. Dos meses después, el 21 de marzo de 2011, fue designado por el decreto 130/11 con la categoría A-1 cuyo salario (con adicionales y título) es de 13.928 pesos. El decreto, como ocurre con todas las cuestiones administrativas, fue firmado por Julio Cobos.
Morales justificó ayer la designación ante Clarín.
“¿Cuál es el reproche ético?”, contraatacó.
-El Estado termina pagándole el sueldo a través de una institución para que trabaje para el partido.
-¿Y qué tenía que hacer? ¿Poner a la esposa, para que no se note? No lo voy a hacer.
Esto es transparente . Me enorgullece que un ex gobernador de la UCR necesite tener un cargo para vivir. Y que no viva de otra cosa. ¿De qué va a vivir? ¿Del aire? En todo caso, esto demuestra que no se enriqueció en la función pública. Habla bien de un hombre que fue gobernador de Chaco dos períodos.

Fuente:  clarin

jueves, 24 de febrero de 2011

Pappo

El Carpo fue, lo sigue siendo, uno de los mayores exponentes del rocanroll de nuestro país. Hace seis años lo convocaron desde arriba para que vaya a tocar un par de blues celestiales.

domingo, 13 de febrero de 2011

Torneo Clausura Nestor Kirchner

los adulones peronistas terminaban por alterar lo que quedaba de la toponimia auténtica con una lamentable y egolátrica emulación. De la época es el cuento del paisano que en la esquina de Mitre y Pavón, en Avellaneda, le pregunta al vigilante por la calle Mitre.
-“¡Cómo Mitre...! ¡Eva Perón... y es esta!”, le señala el policía.
-“Disculpe... ¿Y Pavón cuál es?”
-“¡Cómo Pavón! ¡Juan Perón...!, lo reta el vigilante.
-“No sabía...” –explica el paisano-. “Como soy del Chaco...”
-“¡Qué Chaco... Provincia Perón!” –le grita ya irritado el vigilante.
El paisano, intimidado, camina pocos metros en dirección a Buenos Aires. Está ahora, sobre el Riachuelo, en el puente y se recuesta a la baranda, pensativo y perplejo.
Se le acerca un marinero y le pregunta:
-“¿Qué está haciendo, paisano?”
El paisano, prudente y avivado ya, le contesta:
-“Estoy mirando el Peronchuelo, señor...”



La verdad compañeros que hay que bajar un cambio con los homenajes. Sobre todo cuando los mismos vienen desde sectores que poco tienen en común con la búsqueda de un país justo y terminan rayando en una obsecuencia innecesaria para el momento político que estamos viviendo.Claro ejemplo es haberle puesto al torneo clausura el nombre de Néstor Kirchner ¿o acaso alguien piensa que Grondona le cabía cierto respeto por Néstor?
¿Acaso  Dios ya tuvo un torneo con su apellido terrenal?
Con esto no quiero decir que esté mal homenajear al compañero como lo hacen desde una gran calidad estética desde el trabajo de los artistas militantes como en GAP. Simplemente evitemos terminar por formar parte del paisaje que impida ver lo real de la batalla con los poderes concentrados. No sea que creamos que tenemos la vaca atada y aún no queda mucho laburo para hacer para lograr la tan mentada profundización del modelo para tener el pais soñado.

domingo, 6 de febrero de 2011

Somos el campo (de concentración)










La Uatre local en linea con los empresarios

Las denuncias periodísticas realizadas a principio de año por Página 12 acerca de la existencia de trabajo esclavo en estancias del norte bonaerense pertenecientes a grandes empresas multinacionales como Nidera destapó una olla que huele demasiado a podrido y que revela complicidades varias entre empresarios representantes de la gran producción agrícola, empresas periodísticas que no tienen empacho en salir a defender con todo  la reduccióna la servidumbre que práctican sus auspiciantes (o ellos mismos) y un sindicalismo amarillo que en nada parece atender a las necesidades de los sectores que supone represetar.

Aquí en el Chaco, en línea directa con el mandamás de la UATRE Momo Venegas, el secretario de la delegación provincial José Voytenco demostró que un sindicalista puede hablar en el lenguaje de sus patrones sin ponerse colorado. Así por ejemplo este representante sindical asegura que "los peones se niegan a que los balqueen poruqe ello les significaría perder beneficios sociales como la Asignación Universal por Hijo. -Tenemos gente joven, en edad productiva, que en este momento está cobrando una pensión. Y vienen a pedir la baja en la obra social porque son beneficiarios de esa pensión. Hay otra gente que aparece como discapacitada que le trucharon el certificado. Tenemos planes sociales de otro tipo, al que también se le suma la Asignación Universal que en lugar de oxigenar la canasta básica del trabajador rural lo que hace es inducir a la gente a perder la cultura del trabajo”.“Ellos saben que trabajen o no trabajen perciben las asignaciones familiares. Y este es el problema que tenemos con el blanqueo del convenio de corresponsabilidad gremial. La gente no quiere blanquearse porque tiene miedo a perder el cobro de las Asignaciones Universales. Aún sabiendo que cuando termina la temporada de trabajo van a seguir cobrándolo”, Seguidamente nos cuenta que los trabajadores, atemorizados, se niegan a ofrecerles documentación. “-Nosotros participamos de varios operativos. La gente se niega a inscribirse y a entregarte la documentación. Y le explicamos los beneficios sociales y previsionales que hoy por hoy no perciben. Y no quieren, y se encierran en esa postura”,



Cabe preguntarse en este contexto de dónde provienen estas posiciones defendidas tanto por la Uatre a nivel nacional, como por la delegación provincial. A este respecto hay que saber que la Uatre es la encargada de llevar el registro de los trabajadores rurales en conjunto con los patronales agricolas en el marco de la RENATRE, ente autárquico creado a fines de la década del ´90. El directorio de la misma está integrada por cuatro representantes gremiales y cuatro representantes de las entidades que al día de hoy conforman la Mesa de enlace.
Directorio actual del RENATRE
Esta relación entre las patronales y el gremio posibilita que parte de los recursos debitados mediante la libreta del trabajador rural sean utilizados como mecanismos de financiamiento de empresarios rurales. De ahí que el proyecto de ley que auspicia el ejecutivo hoy en día les recorta el negocio a las corporaciones y al gremio y genera la posición defendida por estos muchachos.




Fuente:http://www.chacodiapordia.com/noticia.php?n=50206

sábado, 5 de febrero de 2011

Gustavo Intendente

"Hemos hablado mucho con el gobernador, conversamos bastante de la situación de Resistencia, y de las cosas que queremos hacer en Resistencia. Para mi sería un honor poder llevar adelante un plan de gobierno para Resistencia. Queremos transformar la realidad de Resistencia"

Parece que finalmente el compañero Gustavo Martínez se lanza de cabeza a disputarle el municipio a Aída Ayala, quién estaría dispuesta a desdoblar las elecciones para no verse arrastrada en la segura derrota del radicalismo de convergencia a nivel provincial.
Aparentemente las negociaciones con Capitanich harían lograr el tan mentado "consenso" de puertas adentro y Aguilar se bajaría de su candidatura a cambio de encabezar la boleta de diputados. De esta forma las fichas dentro del peronismo provincial se van acomodando lentamente y va tomando sentido aquellas pintadas que van apareciendo en las paredes de la ciudad.